
Una reforma integral es la renovación interior completa de una vivienda o local: instalaciones, distribución, revestimientos y acabados, ejecutados como una sola obra. No implica por sí misma tocar la estructura ni la fachada; cuando lo hace, la Ley de Ordenación de la Edificación exige proyecto técnico. En Andalucía, la LISTA distingue obras sometidas a declaración responsable y obras sujetas a licencia, y cada ayuntamiento concreta sus modelos.
¿De dónde viene la confusión con el término «reforma integral»?
En el lenguaje comercial, «reforma integral» puede significar desde pintar y cambiar el suelo de un piso hasta rehacerlo entero. En la normativa, en cambio, no hay una definición única con ese nombre: lo que importa es qué elementos se tocan. Por eso, antes de comparar presupuestos, conviene acordar qué entiende cada parte por integral.
Una definición práctica, la que usamos en nuestros presupuestos: reforma integral es la que renueva todas las estancias y todos los sistemas interiores de la vivienda —agua, saneamiento, electricidad, revestimientos y acabados— de forma coordinada, aunque algunos elementos se conserven. Si solo se actúa sobre una parte, hablamos de reforma parcial, por muy grande que sea.
¿Qué partidas abarca una reforma integral típica?
El contenido varía, pero el esqueleto es reconocible. Lo resumimos por sistemas, no por oficios, porque así es más fácil comprobar que nada se queda fuera:
- Envolvente interior: tabiques, trasdosados, falsos techos, enlucidos y alisados.
- Agua y saneamiento: red de distribución, desagües, conexión a la bajante, aparatos sanitarios.
- Electricidad: cuadro, circuitos, mecanismos, iluminación; ejecutada y certificada por una empresa instaladora habilitada (en nuestras obras, instaladores autorizados colaboradores).
- Pavimentos y revestimientos: soleras o recrecidos, solados, alicatados, revestimientos continuos.
- Carpintería interior: puertas de paso, armarios, rodapiés.
- Acabados y montaje: pintura, sanitarios, grifería, luminarias, limpieza final.
Quedan fuera, salvo que se pacte otra cosa, el mobiliario, los electrodomésticos, la climatización y los trabajos de exterior.
¿Cuándo una reforma integral necesita proyecto técnico?
La Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación (LOE) exige proyecto para las intervenciones en edificios existentes que alteran su configuración arquitectónica: las de carácter total y las parciales que cambian de forma esencial la composición exterior, la volumetría o el conjunto del sistema estructural, o que tienen por objeto cambiar los usos característicos del edificio.
Traducido a la práctica: una reforma integral interior que no toca estructura, fachada ni uso no suele necesitar proyecto. En cambio, si quieres eliminar un muro de carga, abrir un hueco nuevo en fachada, cerrar una terraza o convertir un local en vivienda, entras en el terreno del técnico. Nosotros no redactamos proyectos; si tu obra lo necesita, te lo diremos en la visita para que lo encargues a un arquitecto o aparejador antes de empezar. Cuándo conviene esa consulta lo detallamos en lo que una reforma no resuelve.
¿Qué trámite municipal suele corresponder?
En Andalucía, la Ley 7/2021 de impulso para la sostenibilidad del territorio (LISTA) somete a declaración responsable, en su artículo 138.1.a), las «obras de escasa entidad constructiva y sencillez técnica que no requieran proyecto de acuerdo con la legislación vigente», y en el apartado b) determinadas obras en edificaciones existentes conformes con la ordenación urbanística. Las actuaciones que no encajan en esos supuestos quedan, por regla general, sujetas a licencia.
Cada ayuntamiento publica sus propios modelos y anexos con la documentación que pide: fotografías del estado actual, memoria descriptiva, presupuesto del contratista, y en su caso documentación técnica. La presentación corresponde al propietario o promotor. Lo explicamos paso a paso en la guía de licencias y declaración responsable (documentación exacta de cada municipio: pendiente de verificar en cada caso).
¿Qué documentación deberías tener al terminar?
Una reforma integral bien cerrada deja papeles, no solo paredes nuevas. Te recomendamos guardar en una carpeta, física o digital:
- El presupuesto aceptado con todas sus partidas y las modificaciones firmadas durante la obra.
- Las facturas, con el detalle de trabajos y materiales.
- El certificado de instalación eléctrica cuando la obra lo requiere. La Junta de Andalucía recuerda que incluso las reparaciones de baja tensión deben realizarlas empresas instaladoras, que emiten un certificado suscrito por un instalador en baja tensión.
- Las fichas de los materiales instalados: modelo de pavimento, revestimientos, grifería, para futuras reposiciones.
- La copia de la comunicación presentada al ayuntamiento.
- Las condiciones de garantía pactadas.
¿Cuál es la diferencia práctica con una reforma parcial?
Más allá del tamaño, la diferencia es de lógica. En una reforma parcial se trabaja sobre una vivienda que sigue funcionando, y la obra tiene que convivir con lo que queda. En una integral, la vivienda se vacía de servicios durante un tiempo y se reconstruye por dentro con un único orden de trabajos.
Eso tiene consecuencias. La integral permite planificar instalaciones de forma coherente (un solo cuadro, recorridos lógicos, registros accesibles) y unificar acabados. La parcial obliga a resolver encuentros entre lo nuevo y lo viejo, pero permite seguir viviendo en casa y repartir el esfuerzo. Ninguna es mejor en abstracto; depende del estado de la vivienda y de tus planes. Lo comparamos con ejemplos en reforma parcial o integral: cómo decidir, y nuestra forma de abordar la completa está en reforma integral.
¿Cómo preparar la primera conversación con una empresa de reformas?
Llegar con las ideas ordenadas ahorra visitas y malentendidos. No necesitas planos ni un listado de materiales; necesitas tener claras tres cosas. Primero, qué te molesta hoy de la vivienda: falta de luz, de almacenaje, de un segundo baño, instalaciones que dan problemas. Segundo, qué quieres conservar: un suelo hidráulico, una carpintería, la cocina recién cambiada. Tercero, en qué situación estarás durante la obra: si vivirás dentro, si tienes una fecha de mudanza o si el inmueble estará vacío.
Con eso, cualquier profesional serio puede proponerte un alcance coherente y explicarte qué es integral y qué no en tu caso. Y tú podrás comparar ofertas que hablan de lo mismo.
Fuentes oficiales
- Ley 38/1999, de Ordenación de la Edificación (texto consolidado) – BOE
- Ley 7/2021, de impulso para la sostenibilidad del territorio de Andalucía (LISTA) – BOE
- Modelo municipal de declaración responsable, obra menor sin técnico (art. 138.1.a LISTA) – Ayto. de Vera
- Preguntas frecuentes sobre instalaciones eléctricas, PUES y TECI – Junta de Andalucía
Bauman Raymond Attila · Reformas Integrales Málaga · Avenida Antonio Belón 3, Marbella. Última revisión: 05/11/2026.

